Se hicieron amantes y les robaron los hijos a sus ex

La crisis humanitaria compleja que se vive en Venezuela ha traído consecuencias inimaginables: además de hambre, miseria y falta de medicamentos la corrupción ha permitido, entre otras cosas, que decenas de personas se lleven del país a sus propios hijos sin el consentimiento de sus esposos o esposas.

César Castro y Rina Moya relataron en exclusiva a Caraota Digital que sus respectivas parejas, identificadas como Yexsus Origuen y Leirig Suárez, no solo se hicieron amantes sino que se fueron del país llevándose ilegalmente a los niños de 3 y 4 años de edad.

La mencionada sustracción se llevó a cabo entre el 18 y 20 de mayo del presente año en la isla de Margarita, estado Nueva Esparta.

César Castro, padre de un varoncito de 4 años de edad, dijo que su pareja se había separado de él y se fue del país aprovechando la ola migratoria de venezolanos hacia los países del continente.

“Cuando ella regresó a Venezuela, el día 18 de mayo, después de año y medio sin ver al niño, llegó a la isla de Margarita y me pidió verlo y pasar una noche con él. Yo se lo di porque ella es su mamá, pero desde ese día no veo a mi hijo”, indicó el denunciante.

Castro relató que durante la ausencia de la madre él se ocupó de cuidar, alimentar y proteger al pequeño.

Agregó que un tribunal de menores, apelando a lo contemplado en la Ley Orgánica de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (Lopna) emitió una medida cautelar de prohibición se salida del país y le otorgó la patria potestad a él.

“Después que se llevó al niño ella comenzó a mentirme y a decirme que se encontraba en Barinas”, indicó.

Castro dijo que no entiende cómo Leirig Suárez logró sacar al niño del país porque todos los documentos del menor están en su poder, incluyendo el pasaporte.

El 24 de mayo de 2019, a través de las redes sociales, César Castro se dio cuenta que su caso estaba relacionado con otro muy similar: un individuo llamado Yexsus Origuen también había venido al país con la única intención de sustraer del territorio nacional a su hija de 3 años.

“En la Fiscalía del estado Nueva Esparta conocí a Rina Moya y allí me di cuenta que nuestros cónyuges se hicieron amantes y vinieron al país solo para arrebatarnos ilegalmente a nuestros hijos”.

El delito se denomina sustracción y retención de menor

Ningún padre o madre que se lleve inconsultamente a su hijo o hija puede ser acusado de secuestro aunque a este tipo de proceder se le denomina comúnmente “secuestro parental”.

El artículo 272 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (Lopna) establece lo siguiente: “Quien sustraiga a un niño, niña o adolescente del poder de quien lo tenga por virtud de la ley u orden de la autoridad será penado con prisión de 6 meses a 2 años”.

Agrega: “En la misma pena incurre quien retenga indebidamente a un niño, niña o adolescente”.

“El o la culpable deberá sufragar los gastos de envío del niño, niña o adolescente”.

El llamado “secuestro parental” se hace cada vez más frecuente en Venezuela.

De acuerdo a lo expresado por los denunciantes, además, del Ministerio Público, los tribunales con competencia en menores y el Cicpc, en el Ministerio de Relaciones Exteriores funciona la Oficina de Relaciones Consulares.

“Es la única oficina en el país que tiene competencia para realizar el procedimiento denominado Restitución Internacional de Menores”.

Castro indicó que se trata de un trámite largo y muy engorroso, pero es lo único que pueden hacer para que recuperar a los niños”, dijo César Castro.

El denunciante informó que en esta oficina reposan unas 3 mil solicitudes de restitución internacional de menores.

Autoridades no reaccionan a las denuncias

Rina Moya, madre de una niña de 3 años que fue sustraída del país por su padre, Yexsus Origuen, relató que este individuo vino al país, después de año y medio y solo lo hizo para llevarse a la pequeña.

“Los hechos ocurrieron el pasado 20 de mayo cuando él llegó a la isla de Margarita sorpresivamente, pidió ver a la niña y luego se la llevó a la fuerza”, dijo Moya.

La denunciante dijo que Yexsus Origuen es prácticamente un desconocido para la niña porque ambos tenían dos años sin verse.

Moya ya interpuso las denuncias ante los organismos competentes y dijo que gracias  las redes sociales se dio cuenta que su ex marido se hizo amante de Leirig Suárez y entre los dos planificaron llevarse a los niños.

“Es muy difícil que las autoridades reaccionen ante estos casos”, dijo.

Explicó que nadie toma en cuenta las denuncias porque los niños están con su padres.

“Solo cuando se dieron cuenta que estas personas se hicieron amantes y se llevaron los niños fue cuando procesaron la denuncia”, explicó.

Rina Moya estima que a estos niños fueron sustraídos del país a través de las trochas de la frontera venezolana con Brasil.

“Los niños deben estar en Perú porque fue en ese país donde vivieron últimamente nuestras ex parejas. Deben haber pasado por Brasil y luego se fueron a Perú”, dijo Moya.

De acuerdo a los denunciantes tanto Yexsus Origuen como Leirig Suárez se dedican a ser masajistas profesionales.

La corrupción ha disparado el fenómeno

Fernando Pereira, psicólogo y orientador de Cecodap, organización defensora de los derechos humanos de los niños y niñas venezolanas, indicó que los niños que son sometidos a este procedimiento, jamás se recuperan psicológicamente.

“No solo son sustraídos de su hogar, de su espacio de pertenencia, de la figura de su padre o su madre, sino que al llevarlos a otro país son sometidos a adaptarse a otras costumbres, a ser errantes y discriminados”, dijo Pereira.

El psicólogo dijo que para someter a un niño a esta situación se le tiene que mentir constantemente.

“Cuando crezca y descubra las mentiras jamás lo perdonará”, indicó.

Pereira considera que la corrupción que impera en el país ha disparado el fenómeno.

Agregó que para comprender estos hechos debemos hacer una suma entre la crisis humanitaria compleja, la desaparición de las instituciones, la flexibilización de las leyes migratorias y por supuesto la corrupción que impera en las fronteras, puertos, aeropuertos, tribunales, notarias y el Saime.

“Para resolver este grave problema, las autoridades venezolanas tienen que comenzar por  reconocer que existe un grave problema migratorio, luego garantizar que las instituciones del Estado extremen las medidas para evitar que los niños sean sustraídos del territorio nacional”, dijo.

Pereira explicó que los tratados internacionales sobre este delicado tema, como el Convenio sobre los aspectos civiles de la sustracción internacional de menores, ratificado en la Conferencia de La Haya, buscan evitar  que los menores sean explotados o traficados con fines indeseables.

En Venezuela el fenómeno se ha disparado de tal manera que surgió la necesidad de crear la Fundación Venezolana de Niños Sustraídos, Retenidos y Desaparecidos, la cual pueden ubicar a través de las redes sociales como @Funvenides.

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